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Deflexión

- ¡…no te veo con buena cara! - Estoy muy desanimado… - ¿Y para qué sirve el desánimo? - Para nada, pero no sé qué hacer…, hasta me cuesta respirar. - Pero no puedes seguir así, invéntate algo. - Es que veo todo tan complicado. - Deja esa tristeza de lado…, si no cambias de actitud todo     seguirá igual. - Es verdad, estar así no solucionará   nada. Mejor poner una   sonrisa y salir a la lucha. Lo que pasó, pasó. - Muy bien… ¡así se habla! Todos hemos participado en algún diálogo parecido a este. Yo me he visto en los dos “bandos” y he constatado que en muchas situaciones difíciles es mejor no sumergirse, sobre todo cuando son temas emocionalmente candentes y además no sabemos cómo actuar con ellos. En casos así conviene mantener la distancia, por ejemplo, golpear a la papelera antes que al jefe. En situaciones como estas desviarse de la realidad es la manera más práctica de hacerle frente, actuando en una dirección distinta ...

Luz y sombra (1).

Ciclista anónimo en São Paulo, años 50. De Thomaz Farkas, brasileño de origen húngara, que dejó marca en la fotografía brasileña.   “La fotografía, decía, para mí, es la mejor forma de aprovechar la vida”.

Fantasía.

                            El miedo es una emoción necesaria, pero…

Horror Vacui, 2ª parte.

Como comenté en otro post, el concepto de vacío (la nada) como un espacio privado de materia ha sido muy debatido ya por los filósofos presocráticos pero estuvo olvidado durante unos centenares de años, hasta que en la Edad Media, con el redescubrimiento de Aristóteles, el tema volvió a despertar pasión. A partir del Renacimiento los estudios empíricos fueron bien detallados y las aportaciones de Baliani, Galileu, Torricelli, Descartes, culminan con las apuradas ecuaciones de Maxwell, Einstein, y toda la física cuántica donde el vacío es analizado profundamente. Si para un filósofo el tema puede dar para mucho (¿puede algo ser y no ser?, ¿es la nada el “elemento” sobre el cual se sostiene la existencia?) para un físico es probable que el problema de la nada sea apenas semántico ya que este concepto ha sido formado con base a nuestra experiencia cotidiana, la que permite imaginar que entre dos objetos que tengo frente a mi puedo crear un entorno de espacio vacío, sin nada. ...