Ir al contenido principal

Entradas

Miedo a la incertidumbre...

Richard Feynman no solo fue un gran investigador, sino también un extraordinario maestro y un hombre de personalidad poderosa: una leyenda a la manera de Einstein. Eterno iconoclasta, muchas veces trataba a la autoridad y al mundo académico con la misma falta de respeto que mostraba hacia el formalismo matemático rígido, rompiendo con las reglas cuando encontraba a estas arbitrarias o absurdas.

Extraña fusión...

Es una atracción turística en la Isla Vashon, cerca de Washington, en Estados Unidos. La “bicicleta incrustada en un árbol” no tiene un siglo de antigüedad, como se lee en las redes sociales. Normalmente la leyenda que la acompaña dice que en 1914 un muchacho tuvo que ir apresuradamente a la primera guerra mundial, allí murió y su estimado vehículo acabó engullido por el árbol. De hecho todo indica que la bicicleta fue abandonada a mediados de 1950 y árbol creció alrededor de ella. Un alguacil local llamado Don Puz dice que era suya, pero nadie ha podido demostrarlo a ciencia cierta. "Un maestro zen ve a cinco de sus discípulos regresar del mercado montados en sus respectivas bicicletas. Cuando llegan al monasterio, les pregunta por qué andan en bici. El primero responde: la bicicleta carga esta bolsa de papas. Estoy satisfecho de no haber tenido que cargarla sobre mis espaldas. El maestro lo elogia: Eres un muchacho inteligente. Cuando seas anciano no tendrás que and...

Every experience is a form of exploration...

Un ciclista se levanta temprano, se pone el maillot arco-iris y el cullote a juego que le regaló su mujer hace 1 mes por su cumpleaños. Hace café, coge el casco a juego con el maillot, se va silenciosamente al garaje, coge la bicicleta de 6.000 euros (auto-regalo de cumpleaños porque la vieja ya tenía 2 años y algún arrañoncillo),   y cuando sale del garaje se da cuenta de que llueve torrencialmente. Está toda la calle inundada y el viento gélido sopla al menos a 100 Km/h. Vuelve a entrar en el garaje a dejar la bici.   Entra de nuevo en casa, se desviste silenciosamente y se desliza dentro de la cama. Despacito se acurruca contra la espalda de su mujer, y le susurra al oído: "¡El tiempo afuera está horrible! " Ella le contesta medio dormida: " Ya lo sé. ¿Puedes creer que el gilipollas de mi marido se ha ido a andar en bici?"

El dragón ya no vive aquí...

Para que seamos un poco más exigentes con muchas afirmaciones carentes de sentido, les dejo una simpática historia contada en el muy recomendable y actual libro “ E l mundo y sus demonios”, de Carl Sagan. En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por a boca”. Supongamos que yo le hago a usted una aseveración como esta. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real ¡Qué oportunidad! -Enséñemelo -me dice usted. Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está. -¿Dónde está el dragón? -me pregunta. -Oh, está aquí -contesto yo moviendo la mano vagamente-. Me olvidé de decir que es un dragón invisible. Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón. -Buena idea -replico-, pero este dragón flota en el aire. Entonces propone usar un sensor in...

Filósof@s en mi vida...

La universidad no es sólo un lugar para formarte como profesional y estudiar. Creo que su papel es facilitar la manera de aprender a “como encontrar y analizar de manera crítica, conocimientos e ideas sobre cosas que a uno le gusta o necesita”. Puede además brindar la posibilidad de crecer como persona, ampliar y mejorar las relaciones humanas y divertirte de distintas maneras. Bueno, al menos en mi caso felizmente fue así. Tuve la suerte de encontrar los dos contextos en la facultad de física, un lugar a donde he conocido a personas a quien sigo queriendo hasta hoy y que me estimulaban la imaginación mucho más que lo que había impartido en clase el profesor. Muchas veces discutíamos durante horas “interesantes” temas filosóficos, como por ejemplo poder determinar “si en realidad las tortugas saben volar o no”, para finalmente llegar a la conclusión de que la única explicación posible era la de que “al final son tan lentas, que es imposible que lleguen a despegar”. Cuando...

¡Imaginación al poder!

Flotadores hechos con cámaras de bicicleta. Este uso se popularizó en Alemania por vuelta de 1925. Estaban muy aferrados al cuerpo y seguro que daban a los nadadores de la época una gran sensación de seguridad a la hora de aprender a nadar.