Es importante, al menos para mí, poder “descansar” del ritmo frenético en el que participamos. Es muy útil esta capacidad; una vez calmado ya tengo una base firme sobre la que trabajar. Y la que más me atrae, es la de darme cuenta de lo que sucede. Lo habitual es: hoy he logrado estar bien, estoy en paz, etc. Pero, si sigo adelante, también tomo conciencia de que este bien estar tiene una cara dulce, pasiva y algo peligrosa. Puede representar un aislamiento mental y emocional que alimenta el status quo del confort social. Y si a esto unimos la práctica de la aceptación sin más, definitivamente podemos respirar tranquilamente y bendecir al cosmos por todo lo que nos ha dado. Todo y así, sea fácil, difícil o “gris”, la aceptación nos puede mantener una y otra vez en la rebeldía de querer hacer las cosas siempre de la misma manera, una rebeldía en contra de nosotros y de la sociedad, de lo que sentimos y experimentamos. Por esto l a práctica de la meditación tiene qu...
"Que innecesario es inventar fantasías cuando la verdad es más fascinante" (Jamie Kaler)


la foto primera...qué vertigo que dá la libertad!
ResponderEliminarla del placer de pedalear desde la obviedad de que es imposible perderse cuando no hay dirección; de que sólo vuelas cuando notas que no te apoyas en nada:TU ERES LA BICI!!
La segunda foto: humanidad hoy en día.Dejo que otros pedaleen por mi, que orienten mi vida. Yo me reclino y me transformo en OVEJA!!
Bée!!Beée!! TOT EN SEMBLA BEÉE!!!
Cuidado ovejas:la bici nos lleva camino el matadero!!