Es importante, al menos para mí, poder “descansar” del ritmo frenético en el que participamos. Es muy útil esta capacidad; una vez calmado ya tengo una base firme sobre la que trabajar. Y la que más me atrae, es la de darme cuenta de lo que sucede. Lo habitual es: hoy he logrado estar bien, estoy en paz, etc. Pero, si sigo adelante, también tomo conciencia de que este bien estar tiene una cara dulce, pasiva y algo peligrosa. Puede representar un aislamiento mental y emocional que alimenta el status quo del confort social. Y si a esto unimos la práctica de la aceptación sin más, definitivamente podemos respirar tranquilamente y bendecir al cosmos por todo lo que nos ha dado. Todo y así, sea fácil, difícil o “gris”, la aceptación nos puede mantener una y otra vez en la rebeldía de querer hacer las cosas siempre de la misma manera, una rebeldía en contra de nosotros y de la sociedad, de lo que sentimos y experimentamos. Por esto l a práctica de la meditación tiene qu...
"Que innecesario es inventar fantasías cuando la verdad es más fascinante" (Jamie Kaler)

MUY BUENO.Es una impresión personal,o que sean tres los integrantes,me habla del equilibrio que sería bueno que cada ser humano tuviera.Entre corazón,mente y cuerpo.Está relacionado con un pensamiento gestáltico?
ResponderEliminarBuena observación la de los tres integrantes. No era mi intención poner a tres, pero hemos descubierto algo nuevo en la foto.
EliminarLa Gestalt propone integrar a estas partes para estar mejor con uno mismo y con el mundo.