Cúmulo globular NGC
6362, observatorio La Silla, Chile.
Hace apenas 500
años casi todos creíamos que la tierra era plana y a quien llevaba la contraria
le anticipaban el día de San Joan.
Ahora somos menos
los que pensamos así en parte porque seguimos mejorando el telescopio de Galileo
de tal manera que obtenemos fotos como esta del cúmulo de estrellas NGC 6362,
nombre muy romántico de uno de los que tenemos al lado de nuestra galaxia, la
Vía Láctea, y que hasta ahora era poco conocido en parte por la poca nitidez de
las observaciones.
Los cúmulos
globulares de estrellas pueden ser de los objetos más antiguos del universo y
tienen forma aproximadamente esférica. Consisten en una agrupación de cientos de
miles de estrellas nacidas al mismo tiempo y que orbitan en torno a una galaxia,
como si fueran satélites de esta.
Región
central del cúmulo obtenida por el telescopio Hubble de la NASA/ESA,
a 593 kilómetros
sobre el nivel del mar.
Algunos de estos
presentan la “paradoja” de tener estrellas muy viejas y al mismo tiempo algunas
sospechosamente jóvenes. Las primeras, teniendo ya poco combustible que quemar,
presentan un color amarillo, las segundas, consumiendo más rápidamente su
combustible, presentan un color azulado indicativo de las estrellas más jóvenes
(unos bebes de entre 20 y 35 millones de años, ya que nuestro Sol cuenta con
unos 4.600 millones de años y todavía no ha llegado a la mitad de su vida).
Para permanecer
aparentemente jóvenes (emitir luz azulada) estas estrellas pueden hacer dos
trampas: o se fusionan con otra(s) para juntas generar más energía o utilizan
la su gravedad para captar material extra de una compañera cercana.Estas son dos de
las teorías que se manejan actualmente.
Lo que sí sabemos
es que todas las estrellas un día terminarán su ciclo de vida activa y como acabe
dependerá de la masa total que tenía al formarse. Cuando toda la masa
fusionable se haya consumido, puede convertirse en una gigante roja, una enana
blanca, una estrella de neutrones, un agujero negro o, para suerte nuestra, en
una supernova. Una supernova es una estrella que explosionó y que puede brillar
tanto como lo que brillan diez mil millones de estrellas…, justo lo que hemos
necesitado para existir. ¡Esto sí es dar a luz!
Os dejo con las palabras del físico teórico Lawrence Krauss.


Hola,que bonito! interesante por los datos.Sobre todo que hermoso,sentir que podemos sentirnos seres de luz.En cuanto a olvidarnos de Jesús,bueno alguien puede probar que no existió?Dios ya es otro tema.Los datos científicos,y las comprobaciones,para los que no sabemos de física demasiado,son indiscutibles.Y hasta si me permites,me parece una maravillosa explicación del ciclo de vidade cada ser humano.Recuerdo,que cuando un niño nace,se dice que una mujer ha dado a luz,y al nacimiento dar a luz.Gracias por todo este conocimiento.Saludos Elsa
ResponderEliminarYo sigo la norma argumentativa llamada “carga de la prueba”, que establece que no es deber del refutante demonstrar la falsedad de una afirmación y si del que la hace. Si afirmo que dentro de La Moncloa hay un extraterrestre, soy yo el que debe presentar pruebas. Aunque en este ejemplo, por lo que sucede diariamente hay razones suficientes para no descartar tal posibilidad.
EliminarRecuerdo una vez que fui al campo donde no hay casi luces artificiales y se pueden ver las estrellas con claridad.
ResponderEliminarMe preguntaba si en otra galaxia algún ser levantaría la mirada y como yo se preguntara: habrá vida inteligente en otros lugares?
Este ser seguramente este compuesto por los mismos materiales venidos de las estrellas como nosotros.Y entonces comprender que cada ser o objeto en el universo esta conectado y me da la certeza de que cuando miro mis manos no estoy solo estoy con la historia del universo.Que cada parte de mi es parte de todo como si pudiera ser tan grande como el universo y al mismo tiempo tan pequeño como un grano de arena.
Las palabras de Lawrence Krauss me dieron esta sensación, es una explicación científica y una metafora contundente de que todo esta conectado.Cuando lo leí imagine una noche llena de estrellas.Miraba mis manos que estaban impregnadas de una luz azulada, escuchaba la calma de la noche y algún grillo.Miraba la palma de mis manos y se llenaba de pequeñas luces.Luego subía volando atravesaba la atmosfera y estaba flotando en el espacio luego viajaba lejos volvía a entrar en la atmosfera pero esta vez era otro planeta un ser pequeño extraterrestre miraba por la noche las estrellas entraba en su mente y escuchaba su pregunta:hay vida inteligente en otros planetas?Parece que buscamos en la ciencia o en el arte las respuestas que nuestro corazón pregunta.Hay alguien ahí?
EliminarMuy bonito tu “darse cuenta”. Los que trabajan con la ciencia obviamente están expuestos a cometer los mismos errores que su vecino, pero también son capaces de percibir la belleza del mundo a través de aquello que estudian.