Los tres están
tomando caipirinha en un bar de Ipanema y
Einstein para provocar dice:
– Dios no juega a los dados.
Stephen Hawking
aparta la pajita como puede y contesta:
– Dios no sólo juega a los dados. A veces
también los echa donde
no pueden ser vistos.
Y Woody Allen, no
sabiendo de qué va el tema, sale del apuro echando mano del inconsciente psicoanalítico:
– Dios no juega a los dados… juega al
escondite.
Del primero sabemos
que no dijo la frase.
El segundo si la
dijo. Hacía referencia a un lugar del cual en teoría no sabemos qué pasa en su
interior; un agujero negro.
La del tercero
puede muy bien ser apócrifa, pero todo y así no deja de ser una respuesta muy
aguda.
La frase atribuida
a Einstein tiene origen en una carta dirigida a su amigo y también ganador del
Premio Nobel de Física Max Born. Hablaban sobre las implicaciones filosóficas de
la mecánica cuántica y de cómo veían cada uno de ellos los fenómenos que no tenían
causa aparente y que eran debidos al azar. Fenómenos sin causa, como por
ejemplo aquel en que el núcleo de un átomo inestable emite una partícula subatómica
(alfa, beta, rayos X, rayos gamma).
La aceptación de
esta parte de la física llamada no-determinista, sufría por parte de Einstein
una fuerte resistencia. Y recordemos que este era nada menos que uno de sus
fundadores.
Como Born (no
confundir con Niels Bohr) tenía otra concepción de esta nueva realidad física que
se presentaba, Einstein reaccionó escribiendo:
“Usted
cree en un Dios que juega a los dados, y yo, en la ley y orden absolutos en un
mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente
especulativa, estoy tratando de comprender… Ni siquiera el gran éxito inicial
de la teoría cuántica me hace cree en un juego de dados fundamental, aunque soy
consciente de que sus jóvenes colegas interpretan esto como un síntoma de
debilidad”.
Como se ve, no hablaban
de dioses.
Si queremos saber
algo sobre qué opinaba Einstein de los seres sobrenaturales, podemos buscar otros
escritos suyos y olvidarnos de frases e historias engañosas que abundan en las
redes sociales.
En una carta que escribió
al filósofo Erick Gutkind, el 3 de enero de 1954, un año antes de su muerte,
dice:
“La palabra
Dios, es para mí, nada más que una expresión y producto de las debilidades
humanas; la Biblia una colección de honorables pero primitivas leyendas que son
bastantes infantiles. Ninguna interpretación por sutil que sea (en mi opinión)
puede cambiar esto. Tales sutiles interpretaciones son muy variadas en su
naturaleza y tienen muy poco que ver con el texto original”.

Bueno,habrá que esperar a que un físico cuántico, ateo, pero meditador,se encuentre con dios dentro de su meditación; a ver que nos cuenta.
ResponderEliminarY menos mal que dios no juega a los dados,porque si llegan a quedar los ojos en el sitio de las orejas,vaya royo!
Yo,por mi parte,como en Agosto hay mucho tiempo para pensar,he determinado no volver a poner dios con mayúsculas y proponer una nueva definición de dios:
"dios es un estado del ser humano" .Así diríamos: Juan está cansado,Juan está contento, Juan está dios.No sé si ayudará mucho pero yo lo intento.
En cuanto al artículo,me ha gustado mucho.Es tal la claridad de la exposición,el orden y la armonía del texto,que creo que el autor está más cerca de dios de lo que él cree.
Salud!!
Einstain disponía de un mercurio conj saturno, filtro de todos los "dioses"....pero..... no se salvó de la muerte
ResponderEliminarPienso que sí, que juega a los dados.
ResponderEliminarNo solo juega, sino que, como dice Hawking, los oculta de cuando en cuando.
Y pienso además, eso ya es personal, que construyó los dados... y cargó algunos. Quizá la flecha del tiempo sea uno de ellos, el 2º principio de la termodinámica, las fluctuaciones cuánticas, las rupturas de simetría...
En fin, si no hubiera forma de saltarse las reglas solo tendríamos física nuclear, pero no evolución, ni biología, ni siquiera química...
Un abrazo,
Josep Lladó
Nos sé si Dios juega a los dados, ni puedo demostrar que Dios exista fuera de nosostros, pero estoy con Woody Allen estamos jugando peligrosamnete, a cada instante, con unos dados llamados "Inconsciente". Así que ante les gran dificulat de entender las paradojas de la física quántica propongo que reservemos una parte de nuestra energia a ampliar nuestra conciencia; quien sabe si así llegariamos más lejos.
ResponderEliminarUn Abrazo
Pere Marès