Como un “campo de fuerzas”, las esculturas de Marcelo Hepp alteran nuestra
percepción de las figuras cotidianas, pero siempre sugiriendo acción y
movimiento.
Estas transfiguraciones hacen inmensamente atractivas sus obras: la quietud
del metal con que fueron confeccionadas están vivas. Vibran y se funde en
dinámicas figuras que vienen dadas en numerosas ocasiones por una “dimensión fractal”.
La bicicleta, Hierro forjado (2001).

Me recuerda a otro artista que también jugaba con las ilusiones pero con otro medio.
ResponderEliminarSe llamaba Escher.:)
Me gusta una frase suya que refleja sus dibujos/pinturas; "con frecuencia me encuentro más cerca de los matemáticos que de mis colegas los pintores".
ResponderEliminarhttp://www.matematicasdigitales.com/escher-matematicas-y-pintura/