Es importante, al menos para mí, poder “descansar” del ritmo frenético en el que participamos. Es muy útil esta capacidad; una vez calmado ya tengo una base firme sobre la que trabajar. Y la que más me atrae, es la de darme cuenta de lo que sucede. Lo habitual es: hoy he logrado estar bien, estoy en paz, etc. Pero, si sigo adelante, también tomo conciencia de que este bien estar tiene una cara dulce, pasiva y algo peligrosa. Puede representar un aislamiento mental y emocional que alimenta el status quo del confort social. Y si a esto unimos la práctica de la aceptación sin más, definitivamente podemos respirar tranquilamente y bendecir al cosmos por todo lo que nos ha dado. Todo y así, sea fácil, difícil o “gris”, la aceptación nos puede mantener una y otra vez en la rebeldía de querer hacer las cosas siempre de la misma manera, una rebeldía en contra de nosotros y de la sociedad, de lo que sentimos y experimentamos. Por esto l a práctica de la meditación tiene qu...
"Que innecesario es inventar fantasías cuando la verdad es más fascinante" (Jamie Kaler)

“Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
ResponderEliminarEn la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido, de hecho
tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería
más helados y menos habas, tendría más problemas
reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente
cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos;
no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro,
una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas;
Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres
y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante.
Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.”
De Borges ¿verdad?
EliminarTu que harías si no tuvieras miedo?
ResponderEliminarSi no tuviera miedo a perderte como lector te diría que en los dos comentarios has evadido la pregunta.
EliminarUn saludo.
Hola creo que como tu uno puede tomar palabras de otros,y tomarlas como si fueran propias.Por que?tampoco iba a hacer comentarios,pero lo haré y tomaré tu falta de interpretación por causa del idioma.Cuando Borges,dice haría,es podría haber hecho,y no hice (quizás por miedo),tal vez alguna vez en algún reportaje de época lo dejó entrever.El miedo es una respuesta de alerta,a situaciones vividas,o situaciones aprendidas que pueden generarnos otros sentimientos.En la naturaleza los primates,y otros animales toman precauciones adquieren constumbres de cuidado,que les permiten sobrevivir insitintivamente.Los humanos podemos valorar nuestro miedo,y superarlo.Que se hace sin miedo,ser conciente de el y tratar de transformarlo en un sentimiento mejor.El aceptar que somos humanos,que el miedo es un sentimiento de alerta que no nos posea y nos permita actuar einteactuar.Cuando hay confianza no existe el miedo,por eso te digo que también te pregunto,es lo mismo sentirmiedo que ser un miedoso en todas las situaciones de la vida?O que el miedo a dar un paso en otro sentido del camino nos pueda condicionar tanto?No cambiamos por miedo a que pasará si soy diferente?Que pensarán de mi si digo mi verdad?Eso es miedo o se ha transformado en cobardía?
EliminarSi, el miedo es una señal de alerta para que la persona se proteja de alguna amenaza, sea ella real o imaginária, y que muchas veces le impide de vivir la vida plenamente.
EliminarAquí va una de monje miedoso:
- Maestro, en los sutras está escrito que…
- Pare de citar a los sutras, ¡no me gustan las palabras de Buda!
- Pero maestro, ¿cómo voy a contestar?
- Dame tus propias palabras.
¡Cuánta vanidad leen mis ojos señor de Campos!
EliminarBon dia,trobo que n´hi ha un contassentit,en les paraules,d´aquest relat,y molta exigencía,para seus lectores,més que vanitat.Maria
EliminarMás contradicción (me gustan).
EliminarUn anciano sabio se paseaba con tres de sus discípulos por el huerto del monasterio. Viendo un caracol que devoraba una lechuga el primer discípulo lo aplastó con el pie.
El segundo dice entonces: “Maestro, ¿no es pecado aplastar esta criatura?”.
El maestro le responde: “Tienes razón, así es”.
El discípulo que pisó el caracol explica entonces: “Pero él se estaba comiendo nuestra comida"
El maestro le contesta: “Tienes razón”.
El tercero queda sorprendido por la respuesta del sabio y protesta: “Pero maestro, ambos dicen cosas contradictorias, no pueden los dos estar en lo cierto”.
Y el maestro le responde: “Tú también tienes razón”.
Bienvenida Maria.