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Mar en calma...



“Una práctica regular de la meditación es un buen método para desarrollar la aptitud de estar consciente, una fuerza que podría convertirse en más potente que la inclinación a los malos hábitos. El poder de la plena conciencia te da la fuerza de hacer las cosas de manera diferente, y de encontrar el coraje de ir más allá de aquello que te limita habitualmente.
Durante bastantes años, he sufrido un fuerte sentimiento de rechazo cada vez que una persona me ha hecho daño. No era capaz de dirigirle la palabra durante largo tiempo. Un día, noté este hábito cuando estaba apareciendo. Vi claramente que estaba a punto de cerrarme a la otra persona. En aquel momento, el poder de la plena conciencia era suficientemente potente para pararme y ofrecerme la ocasión de responder a la situación de manera diferente. Me quedé aterrorizada por este terreno desconocido en el cual me disponía a penetrar. Pero escogí ir más allá del miedo, sonreír e ir hacia la otra persona en lugar de alejarme. Me sorprendió un sentimiento de bienestar en el fondo de mi corazón. Me sentí muy calmada. De golpe, me di cuenta de cuán doloroso debía ser para los demás sentirse rechazados. Fue un choque”.
Martine Batchelor (aquí)

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