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Horror Vacui, 1ª parte.



Parodiando la máxima que afirma que “primero hay que vivir y después filosofar”, los antiguos filósofos griegos crearon la que decía, “primero hay que filosofar y después trabajar”. Tenían así la excusa perfecta para pasarse tardes enteras charlando de un tema fundamental: averiguar de qué substancia fue hecho el mundo y de qué manera estaban constituidos los objetos (la materia).
Leucipo, Demócrito y Epicuro defendían que a medida que cortamos un objeto en partes cada vez más pequeñas llegará un momento en que ya no podamos dividirlo más, habremos llegado a unas partículas indivisibles e indestructibles que nos rodean por todas partes, los átomos; que se movían en un espacio vacío y según como se combinaban daban origen a los distintos cuerpos.
Por otra parte y como siempre pasa, estaban Platón, Aristóteles y sus seguidores defendiendo que al dividir más y más la materia llegaría  el momento en que no podríamos dividir más por falta de instrumentos para la tarea, pero sería posible seguir así infinitamente ya que la materia es continua y llena todo el espacio que existe. Si es así no hace falta la noción de “la nada” y Aristóteles deja claro aquello de “la Naturaleza siente horror al vacío” (horror vacui).
Aunque se esforzaron lo que pudieron, no encontraron una respuesta adecuada pero dejaron la semilla sobre el tema.
Las ideas de que no existe el vacío dominaron la cultura especulativa durante centenares de años y hubo de esperar hasta 1808 para que John Dalton presentara el primer modelo atómico con base empírica (científica), después de tomar tazas y tazas de té a la hora que le apetecía ya que no existía la costumbre actual del “afternoon tea”.
De manera que hace poco que sabemos que la idea del átomo no está mal y que estos finalmente no son indivisibles: dentro de ellos hay electrones, protones y neutrones y que los dos últimos también están formados por otras partículas llamadas quark.
¿Y que sabemos hoy de lo que hay entre cada uno de los átomos? ¿Cómo queda el “vacío”?
Miremos al Diario El País:
“Saquemos los muebles de la habitación, apaguemos las luces y vayámonos. Sellemos el recinto, enfriemos las paredes al cero absoluto y extraigamos hasta la última molécula de aire, de modo que dentro no quede nada. ¿Nada? No, estrictamente hablando lo que hemos preparado es un volumen lleno de vacío. Y digo lleno con propiedad. Quizás el segundo más sorprendente descubrimiento de la física es que el vacío, aparentemente, no es la nada, sino una substancia. Aunque no como las otras… Sería una substancia llena de densidad de energía. Al punto tal que hoy, los cosmólogos tendrían proyectadas muchas observaciones para averiguar si la expansión acelerada del universo se debe a la energía del vacío…”
Efectivamente, la física moderna (cuántica) dejó claro en el siglo pasado que el vacío no es “nada”. 
Ya en el trabajo terapeutico observamos que en general, el miedo
al vacío “no produce nada”.
(continuará…)

Comentarios

  1. Tengo ganas de ver la continuación! La verdad es que los últimos descubrimientos físicos me abruman un poco...

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  2. Una de las preguntas que me surge es:
    Cuales son los descubrimientos sobre este supuesto vacío?
    Puede en un futuro ser una fuente de energía?


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    Respuestas
    1. Son preguntas interesantes, con especulaciones que superan la ciencia ficción.
      Hablaré de ellas más adelante…

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  3. Guillermo Pérez Gaspersic6 de febrero de 2013 a las 14:16

    De eso se trata a grandes rasgos, la teoría de la relatividad...no?

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  4. Hola espero las respuestas al tema de física,me interesan,pues física sin ser mi materia preferida,cuando estudiaba,he asiistido algunas charlas,y me han gustado me han enriquecido,vuelto un poco a la época de estudiante despertándome la curiosidad de saber más.Pero lo que me ha llegado es la última parte sobre el miedo al vacío no produce nada.Y si no existe la nada en física terapeuticamente,si se produce algo entonces?Uruguay

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  5. Citas, ¿donde aparece que Aristóteles aborrezca el vacío? Citas, citas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el libro IV de su “Física”, Aristóteles declara y argumenta de manera filosófica que la idea propuesta por los atomistas como Demócrito sobre el vacío es inconsistente.
      Algo de ello está en:
      http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/3/Usrn/fundoro/web_fcohc/002_proyectos/bachillerato/filosofia/aristoteles_06.html

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